En el rugby moderno, la defensa ya no se trata solo de tacklear fuerte o subir rápido. Se trata, antes que nada, de orden. Y ese orden no aparece solo.
No existe sistema defensivo que funcione sin un ordenador claro.
Podés tener el mejor plan del mundo, pero si nadie lee primero y comunica simple, todo se rompe.

Sistemas hay muchos. Orden, uno solo
Hoy los equipos trabajan distintos modelos defensivos según su identidad y el contexto del partido:
- Drift
Defensa en deriva. Desplazamiento hacia afuera, acompañando el ataque y cerrando espacios progresivamente. - Blitz
Defensa en presión. Subida agresiva y coordinada para cortar tiempo y espacio al rival. - Mixto
Alterna deriva y presión según la zona de la cancha, el origen del ataque o la situación del partido. - Press
Defensa presionante o plantada. Línea firme, avance corto y control del canal sin sobrecomprometerse.
Pero hay algo que todos estos sistemas tienen en común:
si nadie ordena, no funcionan.
Ordenar no es gritar.
Ordenar es leer primero y comunicar simple.

¿Quién ordena la defensa?
Uno de los errores más comunes es creer que siempre debe ordenar “el que ordena siempre”. En realidad, no siempre es el mismo jugador. Depende del origen del ataque y de quién está mejor ubicado.
- Desde scrum
Suele ordenar el 9, el 10 o el primer defensor del lado corto. - Desde line
Generalmente toma la voz el tercer defensor o el ala, por ubicación y visión. - Desde turnover o pelota viva
Ordena el jugador más cercano y con mejor lectura, no necesariamente el capitán.
Esperar que ordene alguien que no está bien posicionado es una receta segura para el desorden.
¿Desde dónde se ordena?
Este punto es clave y, paradójicamente, casi no se entrena.
Ordenar desde adentro
- Marca el ancho del sistema
- Controla los quiebres interiores
- Da seguridad a toda la línea defensiva
Es la forma más sólida y confiable de ordenar.
Ordenar desde afuera
- Riesgo alto
- Depende mucho del extremo
- Requiere comunicación perfecta
Funciona solo si todos entienden el timing y el espacio.
La regla es simple y contundente:
“Se ordena desde donde está el mayor peligro, no desde donde estoy yo”.
Muchas defensas se caen más por exceso de palabras que por falta de tackle.
Roles defensivos: pensar más allá del puesto
La defensa no es solo una cuestión de números en la espalda. Es una cuestión de roles, que pueden cambiar de fase en fase:
- Ordenador → lee y canta
- Ejecutor → tackle dominante
- Ayuda interior → cierra quiebres
- Extremo del sistema → define ancho y timing
Un mismo jugador puede cumplir distintos roles según la situación del juego.
Para cerrar
La defensa no empieza cuando tackleamos.
Empieza cuando alguien se hace cargo.
Y en ese momento, el orden lo es todo.
